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Keiko pone en la Casa de la Literatura al hombre que llamó al fujimorismo "la perversión absoluta de la política"
Ricardo Vásquez Kunze dijo en 2011 que no votaría por Keiko. Después fue dos veces candidato de Fuerza Popular. Ahora dirige la Casa de la Literatura. En el Perú, la mejor novela sigue siendo la biografía de sus funcionarios.
Por Jesus Prospero
Vargas Llosa empezó Conversación en La Catedral con una pregunta que todavía nos persigue. ¿En qué momento se había jodido el Perú? Si Zavalita viviera, tendría una respuesta nueva: el día en que la Casa de la Literatura sumó a su catálogo la metamorfosis de Ricardo Vásquez Kunze.
El gobierno de Keiko Fujimori lo nombró director mediante la Resolución Ministerial 657-2026-MINEDU, firmada por el ministro José Antonio Chang y con efecto desde el 31 de octubre de 2026. Es abogado, columnista de Expreso, exjefe del Fondo Editorial del Congreso y, según La República, dos veces candidato de Fuerza Popular.
Sería falso decir que nunca escribió un libro: es coautor, con Mario Castillo Freyre, de Analizando el análisis, publicado en 2004. También tuvo experiencia editorial en el Congreso, como registra la propia institución. El problema de esta historia no es que le falten páginas. Es la facilidad con que cambió de argumento.

Lo mejor está en el primer capítulo. En 2011, en una entrevista con Claudia Cisneros para La Mula, Vásquez Kunze dijo "no voy a votar por Keiko Fujimori". Calificó al fujimorismo como "la perversión absoluta de la política" y cuestionó la corrupción de funcionarios e instituciones durante el régimen de Alberto Fujimori. Las declaraciones fueron recogidas por La República en 2019. Lo dijo con una claridad que ya quisieran muchos novelistas.
Cinco años después postuló al Congreso por Fuerza Popular. En 2020 volvió a postular. Ahora recibe un cargo de ese mismo gobierno. Kafka escribió sobre un hombre que despertó convertido en insecto. Vásquez Kunze habló sobre la perversión de la política y despertó convertido en fujimorista.
Hay que reconocer que tiene coherencia con algo: con la capacidad peruana de convertir una contradicción en currículum. Su yo de 2011 denunció al fujimorismo. Su yo de 2026 podrá explicárselo desde un despacho público. Entre uno y otro no hubo una novela de formación. Hubo dos candidaturas y un nombramiento.
Los peruanos también lo recordamos por otra obra: la de la noche electoral de 2016. En pleno panel de TV Perú, cuando el flash dio ganador a PPK, se quedó callado y se negó a comentar. Después explicó que protestaba porque Rosa María Palacios había asesorado al candidato y consideraba parcializado al panel. Ahora dirigirá una casa llena de libros, donde el silencio suele ser una virtud. Por fin encontró un puesto a su medida.
Llega a una institución que viene de un golpe duro. En 2024, la Casa de la Literatura dejó sin entregar el premio anunciado al historietista Juan Acevedo, el creador de El Cuy. La explicación que recibió el autor fue que faltaba una base legal para el reconocimiento. Hubo trabajadores en desacuerdo y críticas públicas por lo que se consideró censura. La propia Casa había anunciado el galardón y la ceremonia del 24 de octubre.
Para curar esa herida, el gobierno eligió a un excandidato de su partido. Es como mandar a un zorro a calmar el gallinero después de que se perdió una gallina.

La Casa de la Literatura está dedicada a unas letras donde caben Vallejo, Arguedas, Ribeyro, Blanca Varela y Eielson. Gente que escribió contra el poder, contra la injusticia y contra el olvido. Me cuesta imaginarlos pasando el filtro de este gobierno. Arguedas sería demasiado andino, Vallejo demasiado comunista y Varela demasiado mujer libre. Vásquez Kunze, en cambio, ya sabe cómo pasar de la crítica al bando de los que reparten los cargos.
Ribeyro escribió sobre los gallinazos sin plumas, esos chicos que buscaban en la basura algo que comer. En esta versión de la política peruana, los gallinazos tienen plumas, corbata y contactos en el Estado.
Vásquez Kunze podrá discutir lo que dijo en 2011. Lo que no puede hacer es pedirnos que olvidemos quién lo dijo. Al final, la metamorfosis no estaba en la biblioteca. Estaba en la dirección.
Fuentes y referencias: El Peruano: nombramiento · La República: trayectoria y candidaturas · La República: declaraciones de 2011 · Concytec / PUCP: libro en coautoría · Congreso: gestión editorial · RPP: explicación del silencio electoral · El Comercio: premio a Juan Acevedo.
Procedencia de la portada: dos fotografías proporcionadas por Jesus Prospero para esta columna. Montaje editorial de imágenes reales en paneles separados; no representa una visita ni una escena conjunta. Archivo exportado a 3840 × 2160 píxeles a partir de originales de 516 × 387 y 496 × 619: la ampliación no recupera detalle fotográfico adicional.
Foto interior: Juan Acevedo en 2016, Feria del Libro Ricardo Palma, CC BY 2.0. Recorte y compresión.
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